¿Qué es la corrosión por picadura (Lochfraßkorrosion) en el acero inoxidable?
La corrosión por picadura designa puntos de corrosión localizados que se extienden en forma de cavidad bajo la superficie, a menudo durante largo tiempo sin ser detectados, con consecuencias potencialmente graves para recipientes a presión e instalaciones en contacto con alimentos.
La corrosión por picadura se manifiesta como pequeños puntos de corrosión que aparecen en forma de orificios puntiformes en la superficie del acero inoxidable. En profundidad, el daño suele extenderse considerablemente en forma de cavidad y, debido a su escasa visibilidad en la superficie, pasa desapercibido durante largo tiempo.
El peligro reside precisamente en esto: lo que externamente parece un diminuto punto de óxido puede haber provocado internamente una pérdida considerable de material, un problema que en recipientes a presión o instalaciones en contacto con alimentos puede tener consecuencias graves.
¿Por qué el acero inoxidable puede oxidarse? La capa pasiva y sus límites
La capa pasiva protectora del acero inoxidable — una fina capa de óxido de cromo — es la barrera de defensa decisiva. Cuando se ve atacada de forma permanente, comienza la corrosión por picadura.
La capa pasiva se forma por la reacción del oxígeno con el contenido de cromo del acero y, en condiciones favorables, se regenera por sí misma tras sufrir daños. Sin embargo, cuando se ve atacada de forma permanente, se inicia la corrosión por picadura.
Causas principales: cloruros, pH, temperatura y depósitos
Los factores desencadenantes más frecuentes en el entorno industrial:
- Cloruros y halogenuros: El factor desencadenante más común. Los iones de cloruro atacan de forma selectiva la capa pasiva. Son especialmente críticos el agua de mar, la sal de deshielo, el agua de piscinas, pero también el agua corriente con contenido elevado de cloruros, así como productos de limpieza o desinfectantes clorados.
- pH bajo o alto: Los medios muy ácidos (pH < 4) o fuertemente alcalinos (pH > 10) atacan directamente la capa de óxido.
- Temperaturas elevadas: En combinación con cloruros, el calor acelera significativamente la tasa de corrosión, especialmente en intercambiadores de calor y depósitos calefactados.
- Medio estancado: El agua estancada o los medios que permanecen durante períodos prolongados en zonas muertas incrementan considerablemente la concentración local de iones agresivos.
- Depósitos y biopelículas: Las partículas de suciedad, las incrustaciones calcáreas y los depósitos biológicos (bacterias, algas) protegen los puntos de corrosión del acceso de oxígeno y crean un microambiente agresivo.
- Corrosión galvánica: El contacto entre acero inoxidable y metales menos nobles (p. ej., por el uso de herramientas inadecuadas o instalaciones mixtas) genera tensiones electroquímicas que aceleran la corrosión por picadura.
- Daños mecánicos: Arañazos, fisuras o defectos de soldadura destruyen localmente la capa pasiva y crean puntos de ataque directos.
Tipos de corrosión por picadura: trogförmig, lateral y múltiple
Según la estructura del material, el medio y la carga, se producen diferentes formas de corrosión por picadura — desde la corrosión profunda en forma de cavidad hasta el pitting múltiple distribuido en superficie.
- Corrosión por picadura en forma de cavidad (trogförmig): La variante más peligrosa. La corrosión penetra en el material formando canales estrechos y profundos. El espesor de pared disminuye rápidamente, mientras que la abertura en la superficie apenas resulta visible.
- Corrosión por picadura lateral (Sideway Pitting): Cavidades anchas y poco profundas que se extienden horizontalmente. Resulta engañosa respecto a la magnitud real del daño, ya que la superficie parece intacta mientras el metal subyacente ya se encuentra considerablemente debilitado.
- Picadura individual (Single Pitting): Puntos de corrosión aislados y puntiformes en zonas donde la capa pasiva presenta daños mecánicos o debilitamiento.
- Picadura múltiple (Multiple Pitting): Numerosos puntos de corrosión distribuidos por toda la superficie, típico en medios uniformemente agresivos o en atmósferas industriales.
Óxido superficial en exteriores
En depósitos ubicados al aire libre, especialmente en las proximidades de vías ferroviarias o carreteras transitadas, puede producirse el denominado óxido volante. Este se forma por partículas de hierro liberadas durante el frenado que son transportadas por el aire hasta el depósito de acero inoxidable. En combinación con la humedad ambiente se produce una corrosión superficial, reconocible por pequeños puntos de óxido.
Esta forma de corrosión es menos crítica que los daños en el interior del depósito, pero debe eliminarse periódicamente para mantener la resistencia a la corrosión a largo plazo.
Cómo reconocer y diagnosticar la corrosión por picadura en depósitos
Lo insidioso de la corrosión por picadura: los primeros indicios apenas son visibles a simple vista. Cuando se detectan, la corrosión suele haber causado ya daños internos considerables.
A menudo solo se aprecian al principio pequeñas decoloraciones pardo-rojizas o diminutas depresiones. Para un diagnóstico fiable se emplean los siguientes métodos:
- Inspección visual: Primeros indicios mediante control visual directo, eventualmente con ayuda de una lupa o un endoscopio para zonas de difícil acceso.
- Prueba hidrostática de presión: Verifica la estanqueidad del depósito y proporciona información sobre la magnitud del daño antes de tomar una decisión sobre la reparación.
- Ensayo por ultrasonidos: Mide el espesor de pared residual y permite visualizar daños profundos no detectables desde el exterior, especialmente importante en recipientes a presión.
- Examen radiográfico: Localiza con precisión defectos internos, cavidades y fisuras.
- Mediciones electroquímicas: Determinan la tasa de corrosión y proporcionan información sobre la agresividad actual del medio frente al material.
Cómo quitar el óxido del acero inoxidable: guía paso a paso
Decoloraciones leves y óxido superficial
Las decoloraciones leves pueden eliminarse a menudo con productos domésticos sencillos, por ejemplo, con una esponja y un poco de detergente diluido. A continuación, el acero inoxidable debe enjuagarse con agua limpia y secarse. Si esto no es suficiente, puede utilizarse un limpiador específico para acero inoxidable libre de cloruros. Respete las instrucciones de uso — estos productos no deben actuar durante demasiado tiempo.
Manchas de óxido más persistentes: tratamiento mecánico
Si las manchas de óxido persisten a pesar de la limpieza o ya se aprecia una pérdida de material, la superficie puede tratarse mecánicamente. Previamente debe realizarse una prueba de estanqueidad (prueba hidrostática) para evaluar el esfuerzo de reparación necesario.
Durante el tratamiento, la superficie se pule con una amoladora hasta que desaparezcan las marcas de óxido. Posteriormente se recomienda el decapado y la pasivación de la superficie. Importante: las herramientas no deben haberse utilizado previamente con acero al carbono convencional para evitar la contaminación con partículas extrañas.
Reparación o sustitución: ¿cuándo hay que cambiar el depósito?
No todo daño por corrosión por picadura requiere la sustitución del depósito, pero algunos sí. Los factores decisivos son el espesor de pared residual, la ubicación del daño y el resultado de la prueba de presión.
Reparación posible cuando …
- el espesor de pared tras el pulido se mantiene dentro del espesor mínimo admisible
- el daño se limita a la superficie y no existe perforación pasante
- la prueba de presión se supera tras el tratamiento
- el punto dañado no se encuentra en una zona de seguridad crítica (cordón de soldadura, fondo, boquilla)
Sustitución necesaria cuando …
- el espesor de pared residual tras el pulido queda por debajo del valor mínimo
- la corrosión por picadura es generalizada o afecta simultáneamente a varios puntos críticos
- la prueba de presión revela una fuga no reparable
- el depósito, según la normativa o la homologación WHG, ya no admite un estado reparado
- el daño se encuentra en la zona de cordones de soldadura o juntas de presión y compromete la integridad
En caso de duda, siempre es recomendable una inspección profesional por parte de un perito o del fabricante del depósito.
Acero inoxidable V2A vs. V4A: qué material elegir según el medio
El valor PREN (Pitting Resistance Equivalent Number) es el indicador clave: cuanto mayor sea el valor, más resistente es el material frente a la corrosión por picadura.
Cálculo: PREN = %Cr + 3,3 × (%Mo + %W) + 16 × %N
| Material | Denominación | Valor PREN (aprox.) | Aplicación típica |
|---|---|---|---|
| 1.4301 | Acero inoxidable 304 / AISI 304 | ~19 | Aplicaciones generales, sin contacto con cloruros |
| 1.4401 | Acero inoxidable 316 / AISI 316 | ~24 | Mayor resistencia a cloruros, alimentación |
| 1.4404 | Acero inoxidable 316 low carbon / AISI 316L | ~24 | Construcciones soldadas, farmacéutica, alimentación |
| 1.4571 | Acero inoxidable 316 estabilizado con Ti / AISI 316Ti | ~25 | Medios agresivos, aplicaciones de alta temperatura |
Los aceros inoxidables del grupo acero inoxidable 316 (1.4401, 1.4404, 1.4571) son considerablemente más resistentes a la corrosión que el acero inoxidable 304 (1.4301) gracias a su mayor contenido de molibdeno. Por ello, merece la pena verificar ya en el momento de la compra de un depósito de acero inoxidable si el medio previsto requiere un material de mayor calidad: en muchos casos, el sobrecoste se amortiza mediante una mayor vida útil y un menor esfuerzo de mantenimiento.
Prevención de la corrosión por picadura: consejos para la operación
- Realizar un análisis del medio: Verificar el contenido de cloruros, el valor de pH y la temperatura del medio de proceso, especialmente durante la puesta en marcha o al cambiar de medio.
- Limpieza periódica: Eliminar a tiempo depósitos, biopelículas y residuos. Utilizar exclusivamente productos de limpieza libres de cloruros.
- Evitar el estancamiento: No dejar depósitos y conducciones llenos con medio estancado durante períodos prolongados.
- Mantener las herramientas limpias: No utilizar herramientas que hayan estado previamente en contacto con acero al carbono convencional.
- Inspección periódica: Revisar a intervalos regulares las zonas especialmente críticas como cordones de soldadura, fondos y boquillas.
- Elegir el material adecuado: Para medios con contenido de cloruros o agresivos, optar por calidades de acero inoxidable 316 y, en su caso, considerar aceros especiales de alta aleación (p. ej., 1.4539 / Hastelloy).
Corrosión en resquicios: un riesgo relacionado
Estrechamente relacionada con la corrosión por picadura está la corrosión en resquicios: se produce en zonas con circulación deficiente y aparece frecuentemente de forma simultánea con la corrosión por picadura.
La corrosión en resquicios no se produce en superficies libres, sino en zonas con circulación deficiente: cordones de soldadura, uniones de bridas, zonas muertas y fondos de depósitos. Allí se acumulan iones agresivos, el contenido de oxígeno disminuye y la capa pasiva no puede regenerarse.
En la práctica, la corrosión en resquicios se presenta con frecuencia de forma simultánea con la corrosión por picadura — una razón adicional para inspeccionar los depósitos de forma periódica y completa, sin limitarse a las superficies visibles.





